Los daños que acechan a diferentes monumentos históricos ponen en jaque el destino de los más bellos e importantes recintos y obras de arte que son parte del testimonio de la humanidad. Entre los más temibles enemigos, el paso del tiempo es uno de los que más acecha la integridad de nuestro patrimonio cultural e histórico.

Aunque en la actualidad, algunos destinos turísticos están tomando recaudos en cuanto al control de los visitantes para salvaguardar los entornos que tanto atraen a los turistas, por ejemplo, las visitas al Machu Picchu, en Perú, el río Caño Cristales, en Colombia y algunas playas de Tailandia, solo por nombrar algunos; existen otras amenazas que desean borrar parte de nuestra memoria.

Salvaguardar entornos naturales y construcciones

No solo se trata de mantener el estado natural de diferentes destinos, como por ejemplo la vida de los corales o plantas acuáticas de algunos lugares, también se trata de garantizar la integridad de construcciones y monumentos históricos que sufren y se desmoronan por la vejez que representan.

El avance tecnológico implica que más personas tengan la posibilidad de viajar a conocer destinos turísticos que antes parecían inalcanzables y por ello es que determinados lugares pueden llegar a recibir entre 4,000 y 5,000 visitantes por día, esto en sí mismo ya implica un deterioro, si además sumamos el paso del tiempo y las inclemencias del cambio climático entenderemos la gravedad del asunto.

La humedad en los edificios históricos

Son cuantiosos los daños que puede provocar la humedad en instalaciones históricas. Como lo explican los especialistas de Leplak placas antihumedad, el daño a las fachadas, que se manifiesta con manchas, roturas y desprendimientos, puede formar una capilaridad que amenazaría sus cimientos.

En el caso de los suelos húmedos, estos pueden dañar el interior de la instalación, presentando grietas, roturas de azulejos y filtraciones de agua. Esto representa mucho más que un mero problema estético, la acumulación de bacterias y moho puede carcomer los materiales.

En estos casos es necesario actuar con prontitud. La demora en las acciones puede generar que el daño sea irremediable, con la consecuente pérdida del patrimonio histórico, representando millonarias pérdidas al sector turismo.

Existen algunos materiales ideales para resolver este tipo de problemas. Tal y como lo indican en este enlace https://www.leplak.com/revestimientos-antihumedad/, hoy en día, la tecnología ha permitido desarrollar materiales eficaces contra la humedad.

Renovar y reconstruir la historia

De diferentes maneras algunos profesionales plantean a gobiernos y ciudadanos en general la necesidad de mantener viva la trascendencia del legado histórico invirtiendo siempre en su reconstrucción, realizando obras casi titánicas de mantenimiento y puesta en valor.

Esta no es una tarea sencilla, ya que no puede realizarse de manera improvisada y a través de cualquier material, implica el compromiso de expertos que puedan replicar la esencia misma de las construcciones u obras en su versión más original posible.

Un consejo compartido por muchos especialistas en turismo es organizar y vigilar los entornos que más amenazados se encuentran para que el ingreso excesivo de turistas no los comprometa y si fuera necesario cerrar paseos y senderos que se encuentren en un avanzado estado de deterioro.

Para ello es importante contar con el apoyo de la población local y fomentar un turismo responsable y sustentable.