Para muchos turistas, Buenos Aires es mucho más que un centro cultural enorme lleno de experiencias gastronómicas, musicales, y vivenciales de cosas por conocer. De hecho, cada vez son más los viajantes que llegan de diferentes partes del mundo y eligen sumar a sus itinerarios una visita a un centro de estética para aprovechar el recorrido (y en muchos casos, la favorable conversión del cambio) para realizar algún tratamiento estético.

Para aquellos que buscan un pequeño cambio, un poco de confort al estilo día de spa o simplemente quieren aprovechar todas las opciones que tienen a su alcance, es natural que busquen algo en la ciudad que visitan y sin tener que cambiar los planes.

La ciudad fue ofreciendo cada vez más centros de estética en los últimos años tanto para los locales como para los extranjeros, y la estética en Buenos Aires se comenzó a posicionar como una de las mejores no sólo por la calidad de profesionales que ofrecen estos servicios, sino también por la variedad de tratamientos que se ofrecen, que llevan un mínimo tiempo de recuperación o que simplemente, aseguran un buen rato de descanso y cuidado personal que no se interpone con el recorrido planeado.

Desde una buena limpieza de cutis para refrescar la salud de la piel y volver aún más renovado hasta algunos tratamientos estéticos con efecto a corto plazo, los turistas parecen haber finalmente descubierto todo lo que esta industria puede ofrecerles en su tiempo en el país.

Uno de los tratamientos más buscados por ellos es el coolsculpting Argentina, también conocida como criolipólisis, que se trata nada más y nada menos de uno de los más revolucionarios de los últimos tiempos y el favorito de todos. Es un tratamiento no invasivo para eliminar la grasa localizada en ciertas áreas problemáticas del cuerpo (como la cintura y cadera) mediante el uso de un frío controlado. El resultado es casi inmediato y lo más importante: no duele en absoluto.

Este aspecto del tratamiento es probablemente uno de los factores que lo vuelven un hit entre los turistas: pueden tener un aspecto mejorado, eliminar los kilitos de más post recorridos gastronómicos sin tener que sacrificar ningún día de sus vacaciones en un reposo post operatorio.  

Si bien es importante encontrar profesionales adecuados en el campo que tengan la experiencia necesaria para realizarlo correctamente, los resultados son increíbles y al no ser invasivo como el caso de por ejemplo, una liposucción tradicional, permite incorporarlo tranquilamente en sólo unos días de visita.

Este tratamiento puede ser combinados con otros más tradicionales como la mesoterapia, ideal para eliminar la flaccidez y la celulitis. Incluso aquellos turistas que visitan el país y no están buscando un cambio físico aprovechan estos centros de estética para una sesión de presoterapia tras largas horas caminando los lugares más impactantes de Buenos Aires ya que es un tratamiento relajante que ayuda a la retención de líquidos, la mejor circulación de las piernas y asegura un descanso del ajetreo de recorrer una ciudad con tanto que ofrecer como esta.